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Felipe
Palacios, ´93
Un científico en la búsqueda de la cura del cáncer
...Mi mayor ambición profesional es subir
la escalera corporativa en la industria farmacéutica y algún
día, ofrecer al mundo medicinas que ayuden a salvar las vidas
de miles de personas con enfermedades mortales como el cáncer.
En el lado personal, mi mayor ambición es ver a mis hijos
crecer y trascender a través de ellos con los mismos valores,
carácter y actitud que hace mucho yo aprendí en el
colegio Newton y que espero pasar a mis hijos...
Quiero
recordar a mi colegio, quiero recordar todas las cosas que hizo
por mí.
En
mis doce años en el colegio Newton, las amistades que hice
ahí todavía forman una muy importante parte de mi
vida y aunque muchos de mis amigos hoy día se encuentran
lejos de mí, el cariño, recuerdo y amistad incondicional
todavía nos mantiene unidos sin importar dónde nos
lleve la vida. Los recuerdos que yo tengo de la época del
colegio son simplemente invalorables y tan reales como si hubieran
ocurrido ayer. Algo que ningún ex alumno del Newton puede
negar, es que las amistades que hicimos en esas clases son probablemente,
las mejores amistades que podemos tener y al menos yo, por siempre
le estaré agradecido al colegio por esto.
Sabemos
por experiencia propia que la vida se complica con los años
y cuando uno mira hacia atrás y recuerda aquellos días
de colegio cuando creíamos que el mundo se nos iba a caer
encima, ahora, ya adultos, nos damos cuenta que los problemas que
tuvimos en el colegio eran probablemente insignificantes al compararlos
con los problemas que enfrentamos como adultos. En mi opinión,
los problemas y dificultades que algún día tuvimos
en el colegio no son ni más leves ni más fuertes que
los que enfrentamos hoy; son sencillamente diferentes dado el contexto
de la situación. Sin embargo, una diferencia clave y evidente
entre aquellos días y hoy es cómo enfrentamos nuestros
problemas y aún más importante, cómo los solucionamos
para salir adelante en la vida. Es aquí donde la formación
que uno recibe en el colegio entra a jugar y es en las enseñanzas
y experiencias de aquellos tiempos de donde todos nosotros sacamos
las fuerzas y convicción para enfrentar nuestros problemas
hoy día. Es la combinación de carácter, valores
y actitud que diferencian a los alumnos del colegio Newton del resto
y que nos hacen muy capaces para enfrentar las dificultades que
la vida nos trae.
El colegio
Newton además de darme una excelente instrucción académica,
me enseñó y ayudó a crear en mí una
serie de valores personales con los que hoy día vivo mi vida
y me ayudan a tomar las decisiones correctas para mí y mi
familia. El Newton, más que darnos las clases donde por primera
vez aprendimos a leer y escribir, los patios donde jugábamos
en primaria y los campos donde hacíamos deporte, Newton nos
dio un ambiente especial donde aprendimos a ser niños, jóvenes
y hasta hoy, adultos.
La imagen
que yo tengo del Newton, es de amistad, alegría y orgullo
que algún día espero pasar a mis hijos y de la cual
espero mantener y recordar hasta mis últimos días.
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En el lado personal, tengo que reconocer que a lo largo de mi vida
me he encontrado con muchos obstáculos y sorpresas que de
alguna manera han moldeado mi vida y me han traído alegría,
tristeza, fracasos y éxitos. El mejor de mis éxitos
es in duda alguna mi familia; mi querida esposa y mi dulce hija,
que le dan sentido a mi vida y me hacen esforzarme cada día
más para salir adelante. Viviendo en EEUU, dado que esta
sociedad es "workaholic", es difícil mantener una
vida de familia y balancear el trabajo a la vez; frecuentemente
me encuentro enfrentando una lucha personal entre mi familia y mi
ambición profesional pero al final del día, mi familia
siempre está por encima de todo.
Mi ambición profesional me ha llevado por muchos caminos;
desde la Universidad Cayetano Heredia donde estudie Ciencias hasta
los laboratorios de la Universidad de Notre Dame donde hice mi doctorado
(Ph.D.) en Biología Celular, investigando los mecanismos
moleculares que regulan el cáncer. En esta etapa de mi vida,
tuve la oportunidad de trabajar con un excelente grupo de investigadores
del Walther Cancer Institute aquí en EEUU., donde mi trabajo
sirvió para descubrir uno de los genes que regula el proceso
de metástasis en el cáncer. Más importante
aún es el hecho que dos de las más grandes compañías
farmacéuticas en el mundo actualmente están desarrollando
medicinas que inhiben este gen para el tratamiento de cáncer
avanzado. Para el investigador científico, no hay mayor orgullo
que ver su propio trabajo realizado en el laboratorio, desarrollarse
en medicinas que salvan la vida de miles de personas en el mundo.
Después
de vivir esta tremenda experiencia, decidí cambiar el rumbo
de mi vida profesional y salir un poco de la investigación
y el laboratorio y dedicarme más al desarrollo de medicinas.
Luego de hacer una maestría en administración de empresas
(MBA) en Tulane University, hoy día trabajo en una compañía
farmacéutica aquí en EEUU, que desarrolla medicinas
contra el cáncer, HIV/SIDA y asma. Mi trabajo hoy es mucho
más administrativo y gerencial, pero siempre recuerdo mis
épocas en el laboratorio; mi experiencia y base académica
en Ciencias me ayudan tremendamente en mi trabajo actual como gerente
de desarrollo corporativo.
Mi mayor
ambición profesional es subir la escalera corporativa en
la industria farmacéutica y algún día, ofrecer
al mundo medicinas que tal vez ayuden a salvar las vidas de miles
de personas con enfermedades mortales como el cáncer. En
el lado personal, mi mayor ambición es ver a mis hijos crecer
y trascender a través de ellos con los mismos valores, carácter
y actitud que hace mucho yo aprendí en el colegio Newton
y que espero pasar a mis hijos.
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