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Un
sueño hecho realidad: Estoy abriendo el Café Trillenium
en Camacho
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Silvia en las instalaciones
de Trillenium
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Sivia
Barreda ´98, nos dice: "Aunque no lo crean, algo que
me dio mucha seguridad de niña, fue cuando recibí
un premio de esfuerzo en tercer grado, de Miss Ingúnza. Será
inolvidable para mí. El colegio forjò mi personalidad
y me preparó para la vida"
Yo
estudie para chef en Alta Cocina en la Escuela de Chef de la Universidad
San Ignacio de Loyola.
Hace un año, la promotora El Dorado me contrató para
administrar su restaurant Tiahuanaco, en San Miguel, después
de un año de estar ahí, otra empresa llamada Gaming
Development, transnacional de Casinos y tragamonedas, me propuso
la idea de abrir un nuevo restaurante en Camacho. Me lo están
dando listo para empezar desde cero, desde mesas y sillas, hasta
vajilla e implementando toda la cocina hasta el último cucharón.
La decoración es original y muy cálida, en colores
llamativos, flores y jardineras por todas partes, como un restaurantito
italiano en plena Venecia.
Acepté el reto y abro en julio del `06. Se llama Café
Trillenium. Estoy súper emocionada, tomándolo como
un reto en mi vida. Estoy viendo ahora el tema del personal, así
como la carta, que será de lo mejor.
El local tiene un aire especial, por la tarde es un café
gourmet, que ofrece sándwiches y ensaladas, así como
cafés y afines. Por la noche la atmósfera es más
sofisticada, con música de piano y pastas acompañadas
del mejor vino.
La comida: italiana, pero con nuestro toque peruano, para deleitar
al paladar más exigente. La especialidad es un asado de tira,
cocido lentamente en vino borgoña, con pasta fresca a la
crema. También tenemos filete de pollo en salsa de finas
hierbas, con pasta de espinaca a la crema, entre otras delicias.
Por la tarde tendremos nuestro suculento lomo saltado y el sándwich
Trillenium, que será un filete de pollo gratinado con queso
y jamón bañado en salsa de queso roquefort... Todo
maravilloso, ¡una delicia!
Le tengo mucha fe y cariño al proyecto, ya que me apasiona
muchísimo lo que hago y el administrar un negocio de esta
magnitud y crear, a la vez, algunos platos me llena de satisfacción
y energía. Y el meterme aunque sea veinte minutos a la cocina
me carga de energía positiva.
Si bien es cierto, que termino cansada al final del día y,
a veces, reniego porque las cosas no salen lo perfecto que deseo,
la alegría que uno lleva por dentro es lo que de verdad importa.
Esta oportunidad, es un sueño hecho realidad y una gran satisfacción
persona, el hecho de tener a todo un staff de personas que apuestan
por mí es formidable. Al igual que ver como hay gente que
apuesta por los jóvenes y nos dan la oportunidad de crecer
como
profesionales.
Creo que
para ser buen profesional, primero hay que ser una buena persona,
y si lo soy, lo debo a la familia maravillosa que tengo, son 22
personas magnificas, cada uno me ha enseñado algo muy valioso
para ser quien soy ahora, como mis padres, a quienes agradezco cada
día de mi vida, a mis diez hermanos, muchos primos, en realidad,
pero a quienes siento hermanos, que son mi apoyo en tristezas y
en alegrías, a mis abuelos que son mi ejemplo a seguir y
a mis tíos a quienes amo como padres, en quienes que confió
mis aventuras y desventuras y a mi ángel (tía Marita,
una madre para mí) que ahora, desde el cielo, me cuida.
Agradezco a mi colegio. porque me dio la estupenda base para ser
una buena alumna y una buena profesional. El colegio me forjó
para salir al mundo y me preparó para la vida. Tengo tantos
recuerdos, tantas caras en mi mente y, de verdad, recuerdo con afecto
a cada profesor, que con regaños o grandes sonrisas me acompañaron
durante años y aunque no lo crean, algo que me dio mucha
seguridad de niña, fue cuando recibí un premio de
esfuerzo en tercer grado de Miss Ingunza. Eso será inolvidable
para mí.
Mis amigos del cole son una gran parte de mi vida, no los veo mucho,
por tanto trabajo, pero sí, estamos en contacto y hasta ahora
forman parte de mi vida y saben que
los quiero y una llamada por teléfono de ellos puede arreglarme
cualquier día gris. A cada amigo le guardo cariño
porque sé que lo que soy ahora se lo debo un poquito a cada
persona que pasó siquiera un minuto por mi vida.
¡Espero
verlos en Trillenium! ¡Será lindo!
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